Cuando el padre de Eliza muere, la deja sin blanca en una época donde el matrimonio es la única opción para la seguridad financiera. Pero la obstinada Eliza tiene un as en la manga: el negocio de su padre, una agencia de detectives. Sin embargo, es el Londres victoriano y, para operar en este mundo de hombres, necesita un socio. Entra en escena el consumado pícaro Inspector Detective William Wellington de Scotland Yard, alias "El Duque". Eliza y Duke forjan una relación explosiva mientras se unen para resolver crímenes desconcertantes en las profundidades más turbias del Londres de 1880.